Acuerdo o quiebre en 72 horas: las tres claves de la negociación en el peronismo para el cierre de alianzas de este miércoles


Entre recelos y desconfianzas, los referentes del peronismo bonaerense vienen sorteando pasos para avanzar en el armado de un frente conjunto para las legislativas, acaso más por la necesidad de evitar el quiebre que implicaría una derrota segura que por el convencimiento de la unidad.
Las reuniones del Consejo y el Congreso del PJ provincial cumplieron requisitos formales, avalados por conversaciones entre dirigentes del kirchnerismo y del sector liderado por Axel Kicillof, con Sergio Massa como aliado desde el Frente Renovador. En las próximas 72 horas hasta el cierre del plazo para presentar las alianzas, los negociadores tendrán que acordar una serie de puntos y luego quedará la discusión fina y también más áspera por las candidaturas.
En el encuentro en Merlo se conformó una mesa de cuatro integrantes, dos por cada sector (Federico Otermín y Mariel Fernández por el kirchnerismo; Verónica Magario y Gabriel Katopodis por el gobernador), además de Máximo Kirchner, para sellar la articulación del frente. Antes de las pujas por las listas, una instancia posterior, habrá una discusión por los apoderados y la integración de la Junta Electoral.
“Lo importante es que se cumpla el compromiso de constitución de la alianza y que los órganos decisores sean representativos del espacio”, advirtieron del lado de Kicillof. Por la desconfianza interna, y por los antecedentes en el manejo de la lapicera electoral, el mandatario provincial pidió un esquema de “firmas cruzadas” para garantizar que ninguna decisión podrá oficializarse sin su aval.
Una posibilidad será consensuar una integración de apoderados y de la Junta Electoral con representantes del PJ, del Frente Renovador y del Frente Grande, el partido presidido por Mario Secco, intendente de Ensenada y alineado con Kicillof. El gobernador a su vez prepara una estructura aparte por si fracasan las negociaciones, y para eso además del Frente Grande podría recurrir a Unidad Popular (Claudio Lozano) y al Partido de los Comunes (Gildo Onorato).
El miércoles también deberá quedar definida la nueva denominación de la alianza, otro eslabón de la saga para reemplazar a Unión por la Patria, antes el Frente de Todos y más atrás Unidad Ciudadana y el Frente para la Victoria. Massa propuso que la palabra peronismo -o justicialismo- adquiera un lugar central, aunque encontró resistencia.
Cerca de Kicillof negaron que el gobernador se opusiera, aunque desde su sector preferirían incluir “futuro” en línea con el movimiento liderado por el gobernador, Derecho al Futuro. En el kirchnerismo también pusieron reparos, por considerar que quitaría relevancia al espacio liderado por la ex presidenta. Encargaron estudios de focus group, para analizar antes de tomar la decisión final.
Para la presentación de las listas quedarán otros 10 días, aunque buscarán consensuar algunas cuestiones de trazo grueso. Dirigentes de todos los sectores coinciden en que lo ideal sería acordar en un mismo paquete el reparto para las dos elecciones -la provincial del 7 de septiembre y la nacional del 26 de octubre- y de acuerdo con la fuente varían los porcentajes que le tocarían a cada bando.
En un momento circuló que podía ser 40% para el kirchnerismo, 40% para el kicillofismo y 20% para el massismo. Luego intendentes alineados con el gobernador transmitieron la intención de subir la exigencia a un 50%. En el Frente Renovador objetaron los dos esquemas y aseguraron que en el inicio de las conversaciones la propuesta era 30% para cada uno. Más allá de esa distribución tendrán que abrir lugares para Patria Grande de Juan Grabois y otros aliados como Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella y Principios y Valores de Guillermo Moreno.
Fuente: www.clarin.com



